miércoles, 7 de diciembre de 2011

Puede ser, y ¡será!

En nuestras vidas, siempre existirán unos determinados momentos que yo conozco como "revelaciones", en mi caso personalmente se suelen dar tras una mala racha sentimental, en la universidad tras momentos difíciles, o a veces se dan después de días comiendo mal y durmiendo peor porque simplemente se junta todo. Los últimos meses han sido así, algo caóticos, es difícil no tener nada claro en tu vida, solamente el menor titubeo en un castillo de naipes hace desmoronarse a todo el conjunto, y aunque me gustaría que hubiera existido alguien cerca, el colmo fue verme a veces tan solo, fruto de mi ignorancia.

Pero como decía en la anterior entrada, hace mas de tres meses que estoy a 1100 millas de donde vivía antes, poco a poco he ido adaptando mi cuerpo y mente a un concepto de vida que nunca hubiera entendido si no hubiera dado ciertos pasos guiado por corazonadas únicamente.

Y es en este momento donde entran en juego las "revelaciones", que me hicieron darme cuenta de que estoy donde realmente quiero estar, y no hablo de la ciudad, hablo de sentirme plenamente realizado, es como estar enamorado supongo (o parecido), demasiada felicidad sabiendo que estoy cumpliendo el sueño que siempre tuve, que puedo aprovecharlo, que no me queda grande ni pequeño, esta justo hecho para mi.

Tal vez todo se resuma en esta vida a intentarlo con ganas.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Mi dulce teoría de lo relativo



Aterrice hace ya tres meses exactos, nunca he pasado por tantas sensaciones juntas durante estos meses (y las que me deben faltar), un nuevo mundo abierto para cada centimetro de mis sentidos, nunca supe lo que era ver las luces de navidad en otra ciudad.

Aun asi, mi tiempo me ha costado superar ciertas presiones que me ponian la venda en los ojos, y me tapaban el brillo de esta ciudad, de sus oportunidades, de mis ilusiones, todo tan lejos, pero ahora hogareño para mi.

Mis diez puntos para los aventureros indecisos:

1. He aprendido a rallar las paredes de mi cuarto con dibujos.
2. He aprendido a dibujar!
3. He cantado bajo la lluvia a puro grito, para que alguien sonriese.
4. Aprendi a reconocer ciertos errores, y asumir sus consecuencias.
5. Disfruto soñando, por que en mis sueños siempre se cuela alguien que me importa.
6. Tengo el culo mas duro de subir escaleras de Metro y posiblemente de bailar reggeton (oh dios mio) en la #136.
7. Empece a escribir cosas chulas en una libreta que me gustaría enseñar a alguien.
8. Conoci (y voy conociendo) gente de lo mas diferente, muy buenos amigos, y ratas... sucias ratas.
9. Añoro la comida de mi madre, que antes me repugnaba.
10. Es posiblemente la mejor experiencia que voy a tener en mi vida, o mejor dicho, solo el comienzo de ella.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Dejarse llevar, ya sabemos como suena... bien

He de admitir que últimamente me estoy quitando una venda, que me coloque hace tiempo en los ojos. Supongo que tal vez debí hacer esto hace tiempo, pero mas vale tarde que nunca suele decirse. Hoy es día de cortar algunas cabezas, y darle larga vida a las estrellas de esta ciudad.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ahora

Dime solo que estas vivo, o dime que me vaya a la mierda, pero dime algo, por favor.

viernes, 26 de agosto de 2011

El cielo de mi nuevo tejado


- Jamas - Me repito esa palabra una y otra vez

Jamas pensé que llegaría el día, en que comenzase mi vida fuera, lejos, yo solo, de un día para otro. Una gran ciudad se asoma tras las ventanas de la terminal 2, una ciudad donde el cielo tiene color de cielo, donde perderte entre mil calles cuando tengas ganas de andar, una ciudad que sera mi nueva casa, donde solo estaré yo, donde empezare desde cero, sin tener nadie a mi lado que me de su suerte, su querer, o una palmadita en la espalda.

Sin saber que suerte me espera, no me queda la menor duda, de que el que no arriesga, no gana ni pierde. Pero quien no gana, no sabe lo que se pierde, y quien no pierde, no aprenderá de la vida nunca nada.

Allá que me voy.

sábado, 20 de agosto de 2011

Confesiones

Un gran abrazo, que todo lo cura.


martes, 2 de agosto de 2011

Llevo tantos años deseando algo, que ahora por fin tengo delante mía.
Cuanto ha llovido desde que comenzaba a ilusionarme con la idea de emprender un gran viaje, me he enamorado, he cambiado de amistades unas cuantas veces, he conocido sitios a los cuales solo se llega escalando, y ahora, siento que el tiempo que pase añorando esta ilusión que hoy comienza a cumplirse, estuve viviendo sin darme cuenta grandes momentos que van a quedarse grabados en mi mente.

Pero, ¿que ocurre cuando llega el momento de irse? De repente tenemos miedo al cambio, y nos damos cuenta de que no estábamos tan mal con lo que teníamos, pero, en ese justo momento, cuando piensas exclusivamente en negativo, comienzas a entender que la vida tiene momentos, y cada momento esta lleno de recuerdos, y que el miedo a lo desconocido es algo natural, miedo a sentirnos aceptados con nuevos amigos, miedo a parecerle idiota a quien nos gusta, miedo a dejarlo todo para emigrar, en definitiva, miedo a lo desconocido.

Lo que un día me propuse es nunca dejar que este miedo te chantajee con sus convincentes falsos argumentos; no vas a estar mejor aquí, puedes estar mejor en cualquier otro lado; no haces el ridículo cuando se ríe, se enamora de tu risa; no estas siendo el "centro de atención", estas siendo el centro de su atención.

No podemos dejar de lado el miedo en nuestras vidas, al igual que tampoco debemos dejar de lado la cordura de no ceder ante el.